Nutrición de plantas

¡Descubre todo sobre la nutrición de las plantas!

La nutrición de plantas, al igual que la fertilidad de los suelos, es un elemento fundamental en la producción agrícola, que los gestores y encargados de agronegocios deben comprender a profundidad.

De este factor dependen, en gran parte, los volúmenes de la cosecha y la calidad de los frutos, vegetales y hortalizas que luego serán comercializados.

Ante esta realidad, hoy queremos abordar la nutrición de plantas con profundidad, explicando las principales dificultades que experimenta y las mejores prácticas asociadas a este proceso, entre otros puntos de interés.

¡Quédate hasta el final!

En sí, ¿cómo funciona la nutrición de plantas?

Los nutrientes para las plantas de cultivo se pueden dividir en dos clases:

  • Nutrientes primarios o principales: Hablamos, por ejemplo, del nitrógeno, el fósforo y el potasio, los cuales se necesitan en mayores cantidades que los nutrientes secundarios.
  • Nutrientes menores, secundarios o de traza: Como hierro, boro, manganeso, cobre, zinc, molibdeno, cloruro y níquel. Estos están contenidos en los minerales y la materia orgánica del suelo, así como en aluminio, cobalto, flúor, yodo, silicio, el sodio, cobalto y sodio.

Esto refleja que el contenido natural de nutrientes del suelo y su disponibilidad para uso agrícola son factores importantes que permiten proyectar la productividad y calidad de un ciclo de cultivo.

Los nutrientes en la tierra están presentes, en su mayoría, en formas que no están inmediatamente disponibles para las plantas. Un ejemplo de esto es cuando son absorbidos como partículas minerales del suelo o como fragmentos o excedentes de materia orgánica.

Los nutrientes para las plantas y cultivos se hacen disponibles a través de procesos lentos, como la descomposición biológica de la materia orgánica (mineralización), las reacciones químicas sobre los minerales (meteorización) y la posterior liberación de partículas del suelo.

Estos elementos naturales y fértiles del suelo en las tierras agrícolas pueden irse perdiendo de forma gradual, a raíz de la alta intensidad de cosechas y ciclos de trabajo.

Incluso, los suelos pueden presentar problemas de toxicidad mineral, es decir, cantidades excesivas de determinados elementos, a raíz de trabajos intensivos y poco sustentables de fertilización, lo cual luego afecta la nutrición de plantas.

Como ves, si bien las plantas se nutren de forma natural, si el fin es que sirvan para la producción agrícola deben aplicarse acciones y labores complementarias, agrupadas en la actividad agrícola. Al mismo tiempo, tenemos que asegurarnos de que estas sean intervenciones sustentables para que al final no resulten contraproducentes.

Esto nos invita a preguntarnos cómo, a ciencia cierta, se tiene que desarrollar la nutrición. ¡Enseguida te mostraremos las mejores prácticas!

Prácticas esenciales de nutrición de plantas

En líneas generales, las buenas prácticas de nutrición de plantas podemos enmarcarlas en estos principios claves:

Tomar en cuentos sistemas SINP

La agroindustria de hoy tiene un gran reto: incrementar los niveles de productividad y, al mismo tiempo, disminuir la huella ambiental.

Para conciliar estas dos metas a la hora de desarrollar las labores de nutrición de las plantas, conviene tomar en cuenta los Sistemas Integrados de Nutrición de Plantas (SINP).

Esta práctica, impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), consiste en la combinación del uso de fertilizantes minerales y orgánicos para la nutrición de plantas y el mantenimiento de suelos.

De esa manera, los espacios de producción son conservados a largo plazo gracias a las materias orgánicas, al mismo tiempo que los ciclos de producción tienen como resultado cosechas de mayor volumen a raíz del aporte de la fijación biológica mineral.

Aplicar enmiendas de suelo

La utilización de fertilizantes, independientemente de si son orgánicos o no, no garantiza el éxito en la nutrición de plantas por sí solo.

Existen muchas otras labores complementarias que resultan claves, y muchas de estas están asociadas con la optimización de la calidad del suelo, que al final del día es el soporte de los nutrientes.

La enmienda de suelo abarca la aplicación de determinadas sustancias para regular valores y elementos químicos y minerales, de acuerdo a los requerimientos de las plantas y a las características y el historial del terreno.

Por ejemplo, la cal puede emplearse para solucionar problemas relacionados con altos niveles de acidez. Por otro lado, el fosfato es ideal para reducir la fijación de fósforo y el yeso mejora la fertilidad de suelos alcalinos.

Añadir fertilizantes a las aguas de riego

El agua de por sí tiene pequeñas cantidades de nutrientes, pero muchas veces no son suficientes para satisfacer las demandas biológicas de las plantas para su óptimo desarrollo.

Por ese motivo, puede resultar conveniente añadir pequeñas dosis de fertilizantes directamente a las aguas de riego, independientemente de si se aplicarán por irrigación, inundación o de forma subterránea. 

¡Eso es todo! Si leíste aquí ya conoces a fondo la dinámica de nutrición de plantas y las buenas prácticas agrícolas del proceso.

Además de la necesidad de proteger los suelos y alcanzar la sustentabilidad,

Desafíos y dificultades para la nutrición de plantas 

Las principales dificultades relacionadas con este proceso obedecen a la necesidad de equilibrar las necesidades de productividad con la sustentabilidad, como mencionamos líneas atrás.

También, se relacionan con la falta de conocimiento de las respuestas genéticas de algunas plantas y cultivos ante determinados fertilizantes y nutrientes.

Si bien no ha parado de desarrollarse el conocimiento científico y la tecnología dirigida a la agroindustria, la complejidad de los genes es un tema que aún requiere de muchos años de estudio y de múltiples pruebas y ensayos.

Por lo pronto, aplicar las buenas prácticas a identificadas, como las abordadas en este texto, y mantener un enfoque sustentable deben ser las prioridades de los productores.

¡Ya sabes! Toma en cuenta las acciones recomendadas por organismos como la FAO para impulsar la nutrición de plantas y entiende muy bien las características de tus suelos de producción, a través de estudios y análisis.

Además, mantente atento a las innovaciones y conclusiones de investigaciones asociadas a la biología de las plantas y a sus necesidades nutricionales.

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