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Fertilizantes agrícolas: ¿qué ventajas aportan?

Sin los fertilizantes agrícolas, la explotación del campo dejaría de tener el enfoque intensivo e industrial que permite satisfacer los crecientes niveles de demanda de alimentos de la actualidad.

Gracias a estos, los productores pueden optimizar sus superficies de cultivo y cumplir con sus elevadas expectativas de cosecha de diferentes frutos, vegetales, semillas y especies.

Ahora bien, a ciencia cierta, ¿cuáles son los beneficios que los fertilizantes agrícolas aportan a los ciclos de producción? ¿Qué aspectos específicos los hacen indispensables?

Para responder a estas preguntas, primero debemos adentrarnos en el mundo de los fertilizantes agrícolas y separarlos en tres grupos principales según su composición: orgánicos, minerales y químicos.

Cada uno de estos cuentan con potencialidades y aportes específicos que abordaremos de inmediato.

Fertilizantes orgánicos

Estos fertilizantes acompañan a la actividad agrícola desde sus inicios, pues provienen directamente de elementos naturales y la mayoría son de fácil alcance y sencilla manipulación.

Recortes de hierba, estiércol y compost son algunos de los abonos orgánicos ampliamente utilizados.

Los beneficios de estos fertilizantes agrícolas están principalmente asociados a la sustentabilidad y protección de los medios naturales de producción y favorecen el rendimiento.

En concreto, al aplicarlos obtendrás las siguientes ventajas:

Preservación del suelo a largo plazo

Gracias a los abonos naturales, la materia orgánica del suelo se regenera al favorecer su salud a largo plazo y la disponibilidad para la producción agrícola.

Estimulación de la absorción de nutrientes

Los fertilizantes orgánicos son ricos en macroorganismos indispensables para el suelo, las plantas y la productividad en el campo.

La población de estos organismos permite y favorece la germinación de semillas, el incremento de la floración, el aumento de la biomasa y, en general, el desarrollo de las plantas de los espacios de cultivo.

Optimización de desechos naturales y ahorro

Como ves, muchos de los fertilizantes orgánicos provienen de elementos naturales que suelen convertirse en desechos. Incluso, los recortes de hierba forman parte de estos abonos.

Al tomarlos en cuenta, estarás convirtiendo desechos en medios productivos para los ciclos de cultivo, optimizarás recursos y, además, cuidarás el medio ambiente y la salud de los suelos.

Fertilizantes minerales

Estos derivan de rocas y otros minerales; algunos ejemplos son el potasio, el calcio, la sílice y el fósforo. Entre sus grandes ventajas encontramos:

Ajustes de suelo previos al cultivo

Estos fertilizantes —también conocidos como inorgánicos— tienen la capacidad de estabilizar los niveles de pH, tanto en suelos alcalinos como ácidos.

Uno de esos compuestos minerales que puede ajustar la acidez acorde al objetivo de la producción es el calcio.

En general, estos fertilizantes ayudan al productor a hacer ajustes de suelo con el objetivo de prepararlo de forma óptima para el ciclo de cultivo.

Desbloqueo de nutrientes

Fósforo, magnesio y calcio, entre otros compuestos minerales, participan activamente en los procesos de absorción de nutrientes de las plantas.

Esto se debe a que desbloquean los nutrientes y, al mismo tiempo, mejoran la estructura del suelo para contribuir con un óptimo y saludable desarrollo de los cultivos.

Estímulo de la aeración y el aprovechamiento del agua

Su impacto positivo en el suelo y su estructura también les permite favorecer la entrada de aire y la hidratación, otros pilares de un ciclo de producción agrícola saludable y con bajo índice de riesgo de pérdidas, enfermedades y otros problemas. 

Fertilizantes químicos

Estos fertilizantes pueden incluir tanto elementos naturales como minerales, pero se diferencian en que se desarrollan por medio de procesos y mezclas químicas que son resultados de años de estudio e innovación científica.

Estos abonos suelen incluir al menos un macronutriente e, incluso, en algunos casos mezclan los 3, los cuales son nitrógeno, fósforo y potasio.

En líneas generales, sus principales ventajas son:

Optimización de la productividad en cada hectárea

Cuando se aplican fertilizantes químicos de forma racional y eficiente, gracias a sus índices elevados de macronutrientes y nutrientes, se optimiza la capacidad productiva de cada hectárea de la superficie a cultivar.

De esta manera, se optimizan costos y se sientan las bases de ciclos con altos índices de cosecha.

Desarrollo pleno de las plantas

El fin de los fertilizantes químicos es llevar a las plantas a un máximo nivel de desarrollo con raíces, tallos y hojas fuertes y de tamaño óptimo y, también, con abundantes frutos a cosechar.

Estos abonos cuentan con elementos químicos que favorecen la absorción y asimilación de los nutrientes e incluso regulan la velocidad con la cual se desarrolla este proceso de acuerdo a las necesidades y las características de las especies.

Adaptación a necesidades específicas

Estos fertilizantes químicos, como la urea recubierta de azufre y los inhibidores de nitrificación, atienden necesidades muy específicas, lo cual permite realizar aplicaciones y trabajos de fertilización que respondan a situaciones y características particulares de los suelos y espacios de cultivo.

En conclusión, en la amplia oferta de estos fertilizantes agrícolas encontrarás una solución para cada uno de tus problemas y requerimientos.

¡Genial! Si nos seguiste hasta aquí, ya conoces las grandes ventajas de los diferentes tipos de fertilizantes.

Como ves, los alcances de estos productos y compuestos sobrepasan los trabajos de fertilización en sí. También, pueden optimizar y resguardar suelos y otros recursos esenciales a largo plazo.

Es importante tener en cuenta que solo es posible obtener todos estos beneficios si los abonos son aplicados de manera racional, coherente y optimizada, considerando los principios de sustentabilidad y las necesidades concretas de los ciclos de producción. De lo contrario, los efectos pueden ser negativos.

Por ejemplo, utilizar de manera exclusiva y excesiva fertilizantes con altas dosis de compuestos químicos puede erosionar el suelo e, incluso, enfermar a plantas que ya están en fases de desarrollo.

¿Este artículo te pareció útil y de provecho? Si tienes alguna duda acerca de los fertilizantes agrícolas y sus aplicaciones o deseas compartir alguna experiencia o punto de vista, ¡te invitamos a que nos escribas en la casilla de comentarios! ¡Queremos saber qué piensas!

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