Cultivos

Los 10 cultivos más importantes de Argentina

En la República Argentina la actividad agrícola es una de las bases más importantes de la economía, aportando cada año alimentos para todos los habitantes del país y ganancias extraordinarias a través de las exportaciones.

Según el último Censo Nacional Agropecuario (2018) existe una superficie destinada a la producción agropecuaria de 37,5 Millones de hectáreas con diversidad de cultivos y todo el conjunto genera ingresos por más de 30 mil millones de dólares anuales por exportaciones.

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 Principales cultivos de Argentina

Las características ambientales – clima, suelos, relieves, ríos – de la Argentina hacen que en gran parte del país existan terrenos destinados a la producción agropecuaria.

Históricamente la producción agrícola se concentraba en la región pampeana, zona de clima templado y suelo profundos y fértiles ideales para los cultivos. Sin embargo, con los avances tecnológicos, las mejoras genéticas en la producción de semillas y el cambio de algunas prácticas arraigadas en la cultura productiva, se ha logrado expandir la frontera agropecuaria y diversificar la producción.

El dinamismo del sector en las últimas décadas es la clave de su desarrollo y gracias a eso, en la actualidad, la variedad de cultivos es muy grande. Hoy nos enfocaremos en contarte cuáles son los más importantes, sus características y como impacta su producción en la economía del país.

1. Soja

El país es el primer exportador y tercer productor mundial de aceite y harina de soja. El cultivo de esta oleaginosa se encuentra en constante aumento de superficie cultivada desde hace más de una década.

La versatilidad de la soja permite sembrarla en zonas de climas templados, cálidos y hasta tropicales, con precipitaciones moderadas. Crecen perfectamente con temperaturas de entre 20° y 30° C, siempre que en el período de floración se encuentre alrededor de 25°C. En cuanto al suelo, las mejores cosechas se obtienen de los cultivos en sustratos arcillosos y con buen drenaje.

Con 17,3 millones de hectáreas sembradas y un rendimiento de 55 millones de toneladas (2019/2020) es el cultivo más importante del país. Las provincias con mayor superficie de plantaciones de soja son Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

El crecimiento sostenido de la demanda de soja en el mercado externo, junto con el aumento de precios de sus productos y subproductos a nivel internacional, llevo la producción de 10 a 56,5 millones de toneladas, en el período comprendido entre los años 1990 y 2020.

Gracias a un rendimiento de más de 30 quintales por hectárea y a su precio ascendente, se ha convertido en uno de los cultivos más rentables del campo argentino.

Según la Bolsa de Comercio de Rosario, el complejo sojero generó en el presente año ingresos por exportaciones de:

  • Aceite de soja: 6395 millones de dólares.
  • Harina de soja o pellets: 11890 millones de dólares.
  • Poroto de soja: 2792 millones de dólares.

2. Maíz

La Argentina ocupa el cuarto lugar entre los países productores de maíz y el tercer lugar como exportador.

El maíz se cultiva en zonas con clima templado y se desarrolla bien con temperaturas de hasta 30°C. La principal característica de la planta es que es muy exigente con el suelo, sus raíces no soportan suelos apelmazados y necesitan al menos un 10% de aire en el sustrato para crecer en buenas condiciones. También la provisión de agua, debe ser permanente ya que el maíz es altamente susceptible a la falta de ella, especialmente en la floración.

El cultivo de esta oleaginosa ocupa 7 millones de hectáreas, principalmente en el sureste de la provincia de Buenos Aires y el corredor productivo que se ubica al norte bonaerense, sur de Córdoba y Santa Fe y norte de La Pampa.

En los últimos años las cosechas del maíz han mejorado para llegar a más de 50 millones de toneladas en el período 2019-2020.

Este cultivo ha multiplicado sus rindes por hectárea hasta llegar a los 80 quintales gracias a la aplicación de la tecnología agropecuaria en el manejo de las producciones, la genética de semillas y la nutrición, que ha llevado a un aumento del 50% en la producción en los últimos 10 años. El mayor rendimiento por hectárea ha transformado al maíz en un cultivo altamente rentable, a pesar de los precios medios a bajos del mercado internacional.

La exportación de maíz en grano ha ingresado a la Argentina 7690 millones de dólares en el último año.

3. Trigo

Este es uno de los cultivos más representativos de la Argentina. El país es el quinto exportador y noveno productor mundial de este cereal.

Las plantas de trigo se desarrollan plenamente en climas templados, con temperaturas entre 10° y 24°C y con lluvias moderadas. En lo que se refiere al suelo, requiere sustratos profundos y bien drenados.

Los cultivos de trigo se expanden en una superficie de 6,8 millones de hectáreas distribuídas principalmente en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y La Pampa. Sus rendimientos vienen con un crecimiento sostenido desde 1990, pasando de 18 quintales a 30 quintales por hectárea, en promedio. Se estima que sus rindes irán en aumento gracias a las mejoras en la producción.

En los últimos cinco años, casi se duplicó la producción de trigo pasando de 11 a 19,5 millones de toneladas, triplicándose también las ventas a otros países.

El trigo generó divisas por la exportación de granos por 2278 millones de dólares en la última campaña, y por 177 millones de dólares por la venta de harina.

4. Girasol

En el mercado mundial, Argentina ocupa un lugar relevante en el aporte de girasol y sus derivados, siendo el octavo exportador de semillas de girasol y el cuarto productor de aceites.

El girasol se adapta a diferentes tipos de clima ya que soporta temperaturas desde los 13° y hasta los 30°C. En cuanto a las lluvias, se desarrolla bien con precipitaciones de, al menos, 400 milímetros. Otra ventaja de la planta es que crece perfectamente en distintos tipos de suelos, incluso pobres y superficiales, aunque obviamente que los cultivos ubicados en terrenos de sustratos profundos y ricos en materia orgánica ofrecen los mejores rindes.

La siembra de girasol se concentra en la provincia de Buenos Aires y se complementa con áreas marginales de Chaco, Santiago del Estero, norte de Santa Fe y este de La Pampa. En estas últimas el rendimiento del cultivo por hectárea es menor, a la vez que aumentan los costos operativos, por lo que la rentabilidad disminuye.

El área cultivada de esta oleaginosa es de aproximadamente 2 millones de hectáreas con una producción de 3 millones de toneladas anuales.

Las exportaciones de girasol en semilla ingresan al país 142 millones de dólares, mientras los derivados industriales como la harina genera unos 92 millones y el aceite de girasol generan 486 millones de dólares por año.

5. Cebada

Tradicionalmente la cebada se usaba como forrajera, pero en la última década, el aumento de la demanda de la industria cervecera impulsó su producción, batiendo récords históricos.

Este cereal es poco exigente en cuanto a cuestiones climáticas, ya que se desarrolla en zonas de bajas temperaturas. Algunas variedades se cultivan en altas latitudes (hasta 70°) y en zonas de hasta 3000 metros de altura. En su crecimiento soporta hasta – 10°C sin sufrir daños mayores. En referencia al suelo, la cebada puede cultivarse en terrenos pedregosos y pobres, siempre que tenga un buen suministro de agua, aunque las tierras fértiles son las mejores para obtener mayores rendimientos.

La cebada es un cultivo de invierno y se implanta principalmente en el sudeste y norte de la provincia de Buenos Aires y sur de La Pampa zonas donde las temperaturas frías son habituales. Las parcelas en esta región aportan casi el 70% del 1 millón de hectáreas sembradas con este cereal. El resto de produce en el sur de Santa Fe y de Córdoba.

La cebada tiene un aumento sostenido de producción y ha pasado en 10 años de menos de 2 millones de toneladas a casi 4 millones en la cosecha 2018/2019. Además, la superficie cultivada se elevó en un 16% y el rinde por hectárea en un 15%.

Según un informe del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la República Argentina “La producción de cebada en sintonía con las tecnologías asociadas y el aumento del valor de la producción, facilitan la dinámica de la relación de costo y beneficio, independientemente de la buena performance que tiene el producto en el mercado mundial.”

El repunte de la producción de cebada, especialmente de la destinada a la industria cervecera, ha incrementado notablemente las exportaciones de este cereal, generando divisas por 290 millones a los que hay que sumar 219 millones de dólares por malta. Mientras que por la variedad forrajera ingresan 371 millones de dólares.

6. Sorgo

Argentina se ubica en el octavo lugar mundial como productor de sorgo, una gramínea que se utiliza para forraje, consumo humano y la producción de bioetanol.

El sorgo es una planta de origen tropical y necesita temperaturas altas para su desarrollo. Para germinar requiere de, al menos, 18°C en el suelo y para crecer hasta su plenitud, las marcas térmicas deben estar entre 20° y 32°C. En cuanto al suelo, se adapta bien a los de tipo alcalino, profundos y bien drenados.

El cultivo se caracteriza por ser muy resistente a las sequías, por lo tanto, se cultiva en regiones semiáridas de la provincia de Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe, y también en zonas de Chaco, Corrientes, San Luis, Catamarca y Santiago del Estero.

La superficie sembrada de sorgo llegó a las 750000 hectáreas en 2020 con una cosecha de 2,5 millones de toneladas.

Aunque los números del sorgo venían en franca disminución desde el año 2012, los últimos 3 años, se ha recuperado, gracias al aumento de la demanda del mercado chino y una fuerte mejora de precios. Estos factores han elevado su rentabilidad y los productores están eligiendo el sorgo como alternativa para rotar sus cultivos, sobre todo frente a una situación de cambio climático que tiende a elevar el riesgo de sequías.

Las divisas generadas al país por la última campaña de sorgo se ubican en los 240 millones de dólares, triplicando los ingresos del período anterior. (Fuente: Bolsa de Cereales de Rosario).

7. Maní

Argentina ocupa el primer lugar como exportador de maní manufacturado, siendo su principal mercado la Unión Europea. Se venden al exterior aceite de maní, maní confitería, pellets y maní crudo.

El maní es una legumbre que se cultiva en zonas de temperaturas medias en el rango entre los 20° y 30°C. La planta no soporta las temperaturas bajas. En cuanto a las condiciones edafológicas, requiere de suelos fértiles y bien drenados para desarrollarse plenamente.

La producción manisera se concentra en la provincia de Córdoba, con casi el 90% del total. Luego se ubican San Luis, La Pampa, Santa Fe, Salta, Jujuy y Buenos Aires. Todas suman un total de 260000 hectáreas de maní con una producción en la campaña 2019/2020 de 817.700 toneladas en grano, lo que equivalen a 1.168.100 toneladas en caja según la Bolsa de Cereales de Córdoba.

Siempre que se integre a una rotación de cultivos para proteger el suelo, el maní rendirá muy bien y será altamente rentable para los productores.

En la campaña 2019/2020 las exportaciones de maní originaron ingresos por casi 1100 millones de dólares.

Cultivos alternativos de alta rentabilidad

Para completar esta lista de los 10 cultivos más importantes de Argentina, tenemos que hablar con aquellos que son alternativos y de alta rentabilidad.

La tendencia a consumir productos saludables y de alto valor nutritivo ha creado una gran demanda internacional de cultivos de este tipo. Los frutos secos, las legumbres, las semillas, las frutas y las hierbas medicinales y aromáticas son parte de este grupo.

En Argentina existe un gran desarrollo de cultivos para este nuevo mercado, cuyas posibilidades de crecimiento son muy interesantes. Aunque la rentabilidad plena lleva unos años en consolidarse, es una gran apuesta al futuro para los productores agrícolas del país.

Estas son 3 experiencias de cultivos alternativos rentables en Argentina, que nos permitirán completar este listado de 10 y que se están desarrollando en terrenos que no compiten con los cultivos tradicionales por el suelo.

Muchas de estas producciones se están implantando como modelos de producción complementarios en campos cultivados con cereales u oleaginosas, donde existen parcelas inutilizadas por salinización o erosión.

 Almendro

Si bien no es un cultivo tradicional, su producción se ha transformado en una opción interesante por sus altos niveles de rentabilidad a largo plazo. En explotaciones intensivas, los beneficios pueden lograrse a mediano y corto plazo.

Las almendras tienen precios altos en el mercado internacional y su consumo va en aumento, por lo que las perspectivas son las mejores. En Argentina se consumen unas 15000 toneladas por año, pero solamente se producen 2000, principalmente en la provincia de Mendoza, seguida en menor medida por Catamarca, La Rioja, San Juan y San Luis. La mayoría de las almendras se venden al mercado exterior.

La principal ventaja del cultivo es que se desarrolla en zonas climáticas con baja humedad ambiental y altas temperaturas, soportando bien las sequías, aunque son muy sensibles a las heladas en época de floración y fructificación. Además, se adapta a suelos de varios tipos (secos, calcáreos, pedregosos, salinos) por lo que no compite con la agricultura tradicional.

Olivo

Argentina es el cuatro productor mundial de aceite de oliva y el décimo de aceitunas en conserva.

Los cultivos de olivares en la zona norte y centro del país se distribuye en las provincias de La Rioja, Mendoza, Catamarca, San Juan, Córdoba y Buenos Aires, sumando unas 70000 hectáreas, que produjeron 25000 toneladas de aceite de oliva en el período 2019/2020.

El olivo tiene un buen desarrollo en suelos pedregosos y calcáreos y no demanda gran cantidad de agua para una producción media. Se llega a producir olivos en secano con precipitaciones anuales de apenas 500 milímetros. En caso de contar con regadío las fincas desarrollan un cultivo intensivo y tienen rindes mayores por hectárea.

En cuanto al clima el olivo se adapta a zonas de altas y de bajas temperaturas, siempre que el aire sea seco.

Aunque la superficie de cultivo de olivos aumentó mucho en la última década, su rendimiento económico es dispar ya que los precios internacionales están en baja y se compite con el mercado subsidiado de la Unión Europea.

De todos modos, se apuesta en el sur del país (Sur de Buenos Aires, Neuquén, Río Negro y Chubut) a desarrollar plantaciones en zonas de clima frío, cuyos frutos son más ricos en ácido oleico que es lo que determina la calidad nutricional del producto y que tiene mayor aceptación y precio en el mercado internacional.

Pistacho

En el mercado agropecuario llaman a los pistachos el nuevo “oro verde” y esto se debe al alto valor económico y nutricional de este fruto.

La producción mundial se encuentra concentrada en California – Estados Unidos – Irán, Australia y Argentina. Aquí el crecimiento es exponencial: de 776 hectáreas cultivadas en 2017, se pasó a 2500 hectáreas implantadas, principalmente en las provincias de San Juan, La Rioja y Mendoza.

Se estima que se podría llegar a las 4000 hectáreas en los próximos años. Si esto sucede, por los altos precios internacionales y el elevado rinde de las producciones (3000 kilos por hectárea) este fruto seco puede llegar a sumar la misma rentabilidad que 45.000 hectáreas de vides en la provincia de San Juan.

Las plantas de pistacho crecen en suelos áridos y salinos en zonas de clima seco y alta irradiación solar. Según un informe del Instituto nacional de Tecnología Agropecuaria – INTA, los rindes del cultivo son los siguientes considerando que recién luego de seis años comienza a producir:

  • Año 6: 500 kilogramos por hectárea.
  • Año 7: 800 kilogramos por hectárea.
  • Año 8: 1500 kilogramos por hectárea.
  • Año 9: 2500 kilogramos por hectárea.
  • Año 10 en adelante: 3000 kilogramos por hectárea.

La principal ventaja de este cultivo es que la demanda es creciente y la Argentina llega a los mercados a contraestación, cuando los precios están más altos. Por otro lado, la longevidad de las plantas hace que sea una inversión rentable a lo largo de muchos años.

Producción Agrícola en Argentina

Completando el panorama agrícola de la Argentina se suman a las mencionadas producciones diversas como:

  • Legumbres
  • Cultivos regionales: algodón, caña de azúcar, tabaco, yerba mate, arroz.
  • Hortalizas
  • Frutales
  • Bosques implantados
  • Hierbas aromáticas, condimentos y medicinales
  • Flores

Rendimiento y rentabilidad de los cultivos

El complejo agrario argentino se caracteriza por su amplia variedad y por la excelente calidad de sus productos. Prueba de ello es que el país es uno de los principales exportadores agrícolas del mundo, comerciando con mercados tan exigentes como el de la Unión Europea.

Para atender la creciente demanda de diferentes productos agrícolas, el campo ha evolucionado y mejorado sus rendimientos. En promedio, hoy se cosecha mucho más por cada hectárea que se siembra.

Este crecimiento ha sido posible gracias a que los productores han invertido y se han formado para incorporar:

  • Adelantos tecnológicos aplicados a la siembra y la cosecha.
  • Cuidados del suelo y su fertilidad.
  • Buenas prácticas como la agricultura de precisión, la siembra directa, el manejo de rotaciones y fertilizaciones eficientes.
  • Control fitosanitario adecuado de plagas, enfermedades y malezas.

Si bien esto ha significado mayores costos de producción, los resultados son altamente beneficiosos tanto productivo, como comercialmente, ya que a través de las exportaciones, se venden los cultivos a precios internacionales muy ventajosos.

En consecuencia, la rentabilidad de los cultivos agrícolas en Argentina es muy buena y el sistema está en constante crecimiento. Los productores argentinos siempre están abiertos a las innovaciones para seguir ampliando las ganancias y atender a un mercado internacional con alta demanda de productos primarios de diferente tipo, pero siempre con el valor agregado de la excelente calidad.

Un artículo sobre el complejo agrario argentino sería realmente extenso, por ello investigamos y te brindamos este resumen completo sobre los principales cultivos. ¿Te ha interesado? ¿Quieres que publiquemos más artículos de este tipo? ¡Esperamos tu opinión en un comentario!

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