cultivo de maiz

4 consejos para proteger el cultivo de maíz

El cultivo de maíz es una actividad que puede brindarles grandes beneficios a los agronegocios, siempre y cuando se desarrolle de la manera correcta.

Al tratarse de una planta de producción anual y con elevados niveles de demanda y consumo, es una fuente de ingresos y prosperidad para productores locales e internacionales que implementen las mejores prácticas para proteger los plantíos.

Sin embargo, una mala gestión del ciclo de producción puede ocasionar que el cultivo del maíz no resulte del todo rentable e, incluso, genere pérdidas.

Por suerte, existen ciertos principios y tips claves que puedes seguir para evitar pérdidas y realmente cumplir con tus objetivos, ¡y estás a puntos de conocerlos!

Y es que en este artículo te daremos 4 valiosos consejos para cuidar de tu cultivo de maíz, independientemente de cuál sea su extensión.

¡Sigue leyendo!

1. Utiliza pulverizadores autopropulsados

Cuando hablamos de protección de cultivos, la aplicación fitosanitaria resulta un aspecto fundamental y, en consecuencia, la utilización de pulverizadores con grandes potencialidades y características.

En el caso de los plantíos de maíz, resulta ideal el tratamiento y el cuidado por medio de pulverizadores autopropulsados que combinan simplicidad, economía y robustez.

Aunque en el mercado existe una amplia oferta de este tipo de máquinas, no todas cuentan con las especificaciones técnicas necesarias para garantizar un gran rendimiento y una amplia franja de cobertura.

Debido a esto, cuando decidas incluir un pulverizador autopropulsado en tu flota, procura que cuente con características y potencialidades similares a estas:

Alto índice de confort y seguridad

Independientemente de si se trata de un cultivo de maíz o uno hortícola o frutal, es indispensable pensar en primer lugar en la comodidad y seguridad del operador.

Aunque en la actualidad resulta obligatorio contar con recursos técnicos de vanguardia, el factor humano no deja de ser importante y, por eso, es necesario fomentar una fácil y confortable ejecución de las funciones laborales.

Cuando hablamos de confort y seguridad, uno de los aspectos esenciales es la cabina de la maquina. Un buen pulverizador autopropulsado cuenta con un amplio espacio interno, que garantiza una visibilidad óptima del cultivo de maíz.

Además, brinda la posibilidad de ajustar la altura e inclinación de la columna de dirección y posee una escalera con accionamiento hidráulico, que garantiza mayor practicidad en la operación.

También, cuenta con neumáticos dimensionados para una menor compactación del suelo y, además, cubiertos con abre surcos para proteger los plantíos, así como con un sistema de suspensión independiente, con amortiguadores y resortes neumáticos.

En general, un buen pulverizador autopropulsado cumple con los más altos estándares y patrones de seguridad y respeta normas reglamentarias de alcance nacional e internacional.

Integración con la agricultura de precisión

Si quieres incrementar de manera significativa los niveles de protección de tu cultivo de maíz, es importante que cuentes con un pulverizador autopropulsado que pueda integrarse con diferentes soluciones y dispositivos de la agricultura de precisión, entre ellos los 4 que explicaremos a continuación:

I. Barra de luces (banderillero satelital)

Esta clase de barra de luces, funcionan bajo sistemas de orientación por señal satelital geoposicionada (GPS). Gracias a esto, el operador puede seguir el rumbo ideal en el cultivo, así como grabar mapas de aplicación, medir áreas, disminuir la superposición entre las pasadas, y consequentemente, reducir los costos con los defensivos agricolas.

II. Sistema de piloto automático

El sistema de piloto automático hidráulico (vía GPS) dirige los pulverizadores y optimiza la calidad de la aplicación, ya que evita fallas, superposiciones y aplastamiento del cultivo.

Además de esto, el funcionamiento automático le permite al operador concentrarse de lleno en otras funciones de la máquina, lo que se traduce en mayor productividad y, a la vez, en jornadas de trabajo satisfactorias y menos agotadoras.

III. Controlador automático de secciones

Un cultivo de maíz puede experimentar diversas enfermedades y problemas, como manchas foliares o tizón, pudrición de la raíz y del tallo, rallado fino de la hoja, carbón de la espiga y las diferentes royas, entre otras cosas.

Por esa razón, resulta una muy buena idea optimizar el funcionamiento del pulverizador autopropulsado por medio de un sistema de abertura y cierre automático de sección, lo cual reduce la fitotoxidad en la planta, minimiza las fallas y proporciona precisión en la aplicación del defensivo agricola.

Esto también se traduce en una menor contaminación ambiental y reducción de costes, ya que se aprovechan al máximo los insumos y productos.

IV. Sensor automático de altura

Nunca olvides que el maíz se caracteriza por contar con gran desarrollo vegetativo, que puede alcanzar hasta los 2,5 metros de altura.

Por ese motivo, aunque el pulverizador autopropulsado es una herramienta potente y de gran alcance de por sí, no está de más incluir un sensor automático de altura, que permita nivelar las barras para una mayor eficiencia en la aplicación.

Gracias a esta solución el operario tan solo deberá definir desde un controlador cuál es la altura óptima de trabajo.

Alto desempeño en condiciones de terreno adversas y pocos aplastamientos

Un buen pulverizador autopropulsado presume de una transmisión diferenciada, lo cual puede garantizar un alto desempeño en todo momento, incluso en terrenos difíciles, optimizando su eficiencia operativa.

Economía y bajo costo de mantenimiento

El aspecto financiero nunca puede dejarse a un lado cuando se incluye alguna maquinaria o solución para agronegocios.

En el caso del pulverizador autopropulsado, ofrece una gran protección al cultivo de maíz sin demandar elevados gastos en mantenimiento y combustible.

De hecho, su motor diésel demanda de 0,4 a 0,7 L/ha de combustible, aunque esta cifra puede variar de acuerdo al tipo de operación y la topografía.

En cuanto al mantenimiento, sus componentes son de automoción, lo que significa mano de obra sencilla y una mayor disponibilidad de repuestos.

Además de todo lo que hemos mencionado, en líneas generales los pulverizadores autopropulsados de calidad, ideales para proteger un cultivo de maíz, cuentan con las siguientes especificaciones técnicas:

  • Esparcimiento entre boquillas de 35 a 50 cm;
  • Alta capacidad de tanque, alcanzando hasta los 4500 litros;
  • Bomba de pulverización de pistón, que proviene una alta durabilidad;
  • Ajuste de trocha de hidráulico.
  • tanque frontal de agua limpia, para limpieza previa del tanque principal de hasta 450 litros.

También, estas máquinas presumen de varias otras tecnologias capaces de reducir costos y mejorar la precisión en la aplicación, como el corte automático por boquilla a boquilla.

2. Riega frecuentemente

El maíz es una planta que demanda mucha luz solar y altas temperaturas en conjunto con riego abundante, en la mayoría de sus etapas diariamente.

Aunque el riego puede realizarse a manta, lo ideal es llevarlo a cabo por aspersión, que es la práctica más común en la actualidad.

Eso sí, durante su desarrollo el cultivo de maíz requiere de menos agua, así que en esa etapa es importante mantener un punto mínimo de humedad continua.

En cambio, en la época vegetativa requiere de abundante riego, para así poder llegar a la floración, mientras que en la etapa de maduración del fruto se debe disminuir nuevamente los niveles de agua.

3. Aplica abono rico en nitrógeno en conjunto con herbicidas

Otro consejo básico para proteger un cultivo de maíz es la aplicación de esta clase de abonos.

El abono rico en nitrógeno aporta los minerales que demandan estos plantíos, especialmente durante la etapa de crecimiento.

Aunque se trata de una tarea de fertilización, también de traduce en una mayor protección, ya que evita que las plantas se desarrollen de manera deficiente y, por lo tanto, alteren los niveles esperados de producción.

Por supuesto, la aplicación de abono rico en nitrógeno debe estar acompañada de tratamiento con herbicidas, que evitan el crecimiento de malas hierbas alrededor del maíz, que le quitan el agua y los nutrientes.

Además, antes de planificar las tareas de abono, es importante seleccionar suelos aptos para este tipo de cultivos, es decir, que sean profundos y, sobre todo, generosos en materia orgánica.

También es necesario que el terreno cuente con un muy buen drenaje, ya que de lo contrario muchas raíces se pueden podrir.

En cuanto a la preparación del terreno, tiene que llevarse a cabo justo antes de la siembra, que a su vez requiere de la elección de semillas de alta calidad, colocadas en surcos hechos cada 25 centímetros, aproximadamente.

Si bien el tipo de abono mencionado es ampliamente recomendado, si es posible realiza primero un análisis de suelo, en el que determines factores como la textura.

Los datos que obtengas sobre las carencias del suelo y otras características te resultarán de gran utilidad para que puedas seleccionar el abono correcto.

También, obtener información sobre aspectos como la textura permite determinar la profundidad de la siembra, una decisión clave para el correcto desarrollo de las plantas de maíz.

4. Monitorea de forma intensiva

El monitoreo debe ser un elemento constante, desde las primeras etapas del ciclo productivo.

Incluso, antes de la siembre, es importante que identifiques áreas enmalezadas, que puedan actuar como reservorios de gusanos y otras amenazas para el desarrollo del cultivo y la calidad de la producción,

En concreto, monitorea desde la presiembra hasta la madurez fisiológica con frecuencia semanal, al menos. Si las condiciones son adversa, a raíz de altas temperaturas y ataques de plagas, puedes llevar el control cada cuatro días.

Además, garantiza que estos análisis sean amplios y no solo en unas pocas plantas, para que realmente puedas tener una visión clara de la realidad del cultivo en general y de los aspectos que lo amenazas y, en consecuencia, que se necesita enfrentar.

¡Bien! Ya conoces cómo incrementar la protección de tus plantas de maíz y, específicamente, los plantíos, para así lograr tus objetivos de producción e impulsar la rentabilidad de tu agronegocio.

Como ves, la clave está en mezclar principios tradicionales y efectivos de la actividad agrícola con sofisticadas soluciones tecnológicas y equipamiento.

Si bien la experticia y mística son indispensables en este campo productivo, es innegable que en la actualidad es necesario apuntar a la vanguardia tecnológica y técnica, sobre todo cuando el objetivo es alcanzar una posición privilegiada en el mercado.

También es importante nutrirse del asesoramiento y el apoyo técnico que brindan los proveedores de esta clase de soluciones para agronegocios.

Y no olvides la importante de hacer evaluaciones y análisis constantes, que permitan identificar a tiempo posibles amenazas y problemas.

Por supuesto, también debes tener muy presente lo factores climáticos como parte de la planificación del ciclo de producción, diseñando estrategias y acciones que te permitan enfrentar posibles variaciones y eventos fuera de lo común.

¡Manos a la obra!

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